Sobre procesos de Orientación

He leído últimamente bastante sobre orientación. Mucho de lo que he leído no deja bien parado al “gremio” y yo, que no soy muy partidario del “que hablen… aunque sea mal… pero que hablen”, tengo que reconocer que en algunos casos le he puesto cara a ciertas actuaciones propias de una ventanilla de información rápida y no de procesos de orientación.

Es importante hablar de personas, de profesionales, eso siempre, generalizar es un error.

Quiero aportar mi visión. Qué puedo ofrecerle y qué puede esperar una persona que está dispuesta a implicarse en un proceso de orientación.

Voluntariedad

Cualquier proceso se basa en este principio, TÚ tienes la responsabilidad en el proceso y tu dedicación determinará si consigues (o no) los objetivos.

En este punto inicial ya os aviso… la tan valorada Búsqueda ACTIVA de Empleo ha evolucionado hasta la Búsqueda PROACTIVA de Empleo (gracias Barreda por tunear el concepto).

Esta evolución viene dada por la iniciativa constante de quien busca una oportunidad laboral, en cualquiera de sus formatos, y la necesidad de hacer (que no esperar) que las oportunidades aparezcan.

Es pasar a la acción antes de que las cosas ocurran, es propiciar con tus acciones que las cosas ocurran. Estoy hablándole a las dos partes del proceso… la búsqueda proactiva comienza por atenciones proactivas

La Herramienta

Cualquier proceso lo necesita. No vale sólo con guardar el CV para ver qué ha estudiado y dónde ha trabajado. Necesitamos una herramienta que nos ayude a recoger toda la información que se obtiene durante el proceso de orientación. Evidentemente, en la primera cita habrá que dedicarle una parte importante del tiempo a rellenarla para poder pasar a otras fases de actuación pero debe ser una herramienta viva en la que se vaya volcando cualquier paso que se plantee y cualquier información que pueda determinar la estrategia o estrategias a seguir, como por ejemplo, la situación socio económica o el apoyo familiar que recibe (este último punto no puede ser subestimado, tiene una impacto brutal en el proceso).

Tiene que contener las preguntas adecuadas que permitan ubicar las competencias en el nivel real de desarrollo que poseen para que desemboque en una propuesta de acciones concretas que eleven estos niveles.

Esta es una tarea del orientador o del profesional del desarrollo profesional, tarea concreta, difícil de medir a veces pero que nos diferencia de otros agentes implicados.

El principio

La peor respuesta que puede recibir un orientador a la pregunta «¿de qué buscas trabajo?» Es “de lo que sea”. Si no sabes a donde vas, a donde quieres ir, no puedo ayudarte.

Por tanto, lo primero que debemos establecer es el OBJETIVO PROFESIONAL (ayudarte a establecerlo, en caso de que no esté definido, es una Tarea en la que un Orientador TIENE que actuar), con nombre y apellidos (quiero trabajar de carpintero en la fábrica de muebles de Valverde del Camino o quiero trabajar de montador de muebles en IKEA). Tener varios objetivos profesionales, incluso con ocupaciones distintas, no es lo mismo que querer trabajar “de lo que sea”.

La realidad

Una vez definido el Objetivo llega el momento de contrastarlo con la realidad, compararlo con el perfil profesional que se tiene y por muy lejos que se esté la Tarea del orientador no es decir “es imposible”, “no lo vas a conseguir”, la Tarea del orientador es hacer ver cual es la distancia real, el esfuerzo y la inversión en tiempo y energía necesarias para poder, al menos, competir con otras personas que tienen el mismo objetivo profesional. Otra tarea del orientador es ayudar a fragmentar ese macrobjetivo en una serie de microbjetivos mucho más asumibles. En este punto del proceso puede ser un buen momento, si no se ha hecho antes, para transmitir la importancia de hacer frente a esa competencia con diferenciación.

Podemos encontrarnos con que el Objetivo, como camarera con varios años de experiencia, sea trabajar durante los meses de verano en la costa del sol.  Lo único que te separa de un perfil competitivo es tener algunas nociones de inglés o alemán atención al público para que perfil y objetivo estén alineados.

[Tarea del orientador: apoyo y asesoramiento en la búsqueda de los recursos que ayuden a completar el perfil y hacerlo competitivo].

Una técnica que suelo utilizar es comparar ofertas de empleo con el perfil de la persona que tengo delante. Resultado: se percatan  de qué exige el mercado a quienes van a competir por un puesto o por un proyecto similar.

Fomentar la Toma de Decisiones es elevar una de las competencias asociadas a la búsqueda de empleo.

Las competencias

Hay varias enumeraciones sobre competencias asociadas a la búsqueda de empleo, yo personalmente utilizo estas: Autoconfianza, Búsqueda de información, Desarrollo de relaciones, Flexibilidad, Habilidad analítica, Iniciativa, Organización/Planificación, Orientación al logro, Responsabilidad y Toma de decisiones.

[Tarea del orientador: elevar, a través de la propuesta de acciones concretas, los niveles de desarrollo de las competencias asociadas a la búsqueda de empleo.]

El fin último de un proceso de orientación siempre va a ser la inserción pero si somos capaces de elevar los niveles de desarrollo de estas competencias el proceso en sí, con o sin inserción, será de gran valor. Esto hay que transmitirlo, es lo único que puedes asegurar.

Las competencias técnicas asociadas a un objetivo profesional tienen un peso muy importante en cualquier perfil profesional. Es primordial conocerlas para poder resaltarlas en cualquier entrevista, Cv (aquí está la explicación de por qué hay que hacer un Cv para cada proceso de selección), carta de presentación o cuerpo de mensaje que se precie. Con un objetivo profesional lo suficientemente definido puedo averiguar cuáles son las más valoradas para esta empresa y esta oferta en concreto.

Cuando me preguntan ¿qué te parece mi cv o mi carta de presentación? Siempre respondo ¿para qué puesto y en qué empresa? sin esta información no puedo darte mi opinión con propiedad.

Otro tipo de competencias, que deben estar dentro del ámbito de actuación y propuesta de acciones para elevar sus niveles de desarrollo, son las denominadas genéricas o transversales, aquí nos encontramos con Resolución de problemas, Comunicación oral y escrita, Trabajo en equipo, Razonamiento crítico, Creatividad, Liderazgo, Capacidad de negociación, Ambición profesional y un largo etcétera.

Las que para un puesto puedan significarse como genéricas o transversales para otro lo pueden ser técnicas. Así como que las asociadas a la búsqueda de empleo pueden entenderse como genéricas o transversales o incluso técnicas según el puesto y la ocupación.

Los niveles de desarrollo de cada competencia también tendrán grados de importancia diferentes según el objetivo profesional, el perfil profesional e incluso la empresa en la que se esté focalizando la búsqueda de empleo.

[Tarea del orientador: apoyo y asesoramiento en la identificación de las competencias y de los niveles de desarrollo necesarios para una ocupación concreta, en una empresa concreta e incluso para un proyecto concreto y propuesta de acciones para elevar los niveles de desarrollo].

Planificación, Estrategia y Herramientas

Currículum, carta de presentación, entrenamiento en procesos de selección, autocandidatura (proactiva), propuesta profesional, vías de acceso, perfil en redes sociales y profesionales, empleo 2.0, directorios, convocatorias, mercado de trabajo, mercado oculto, red de contactos, marca personal, etc.

Llegar a la planificación, a las estrategias y utilizar herramientas sin haber trabajado, en este o en otro proceso, los puntos anteriores es sinónimo de fracaso.

[Tarea del orientador: fomentar la autonomía necesaria para elaborar estas herramientas y establecer estas estrategias por sí mismos. Apoyo y asesoramiento en la planificación, sabiendo que en el mercado de trabajo en el que nos movemos tendrán que replanteárselas cada cierto tiempo. Dotar de autonomía puede ser uno de los mayores logros que se obtengan en el proceso].

No entiendo ningún proceso de orientación y búsqueda de empleo sin tener en cuenta la Marca Personal. Es imprescindible saber gestionarla y tener claro que todos y todas tenemos una, lo que nos diferencia es si somos capaces o no de gestionarla a nuestro favor y que muestre exactamente el tipo de profesional y de persona que somos. La Marca Personal la puede gestionar el fontanero de un pueblo de 2000 habitantes o la directora de ventas afincada en Barcelona.

Con redes sociales y sin ellas

En cualquier caso y corriendo el riesgo de ser un planteamiento muy simplista, el proceso debería ser:

1. Auto(RE)conocimiento 2. Propuesta de Valor (Profesional) 3. Estrategia 4. Visibilidad – Comunicación —> ACCIÓN (movimiento, mucho movimiento)

Acción

Sin acción, todo lo que os vengo contando se queda en «papel mojado».

Os hablaba de proactividad y esto tiene que ver con pasar a la acción incluso antes de lo aparentemente necesario.

Os hablo de propuesta de acciones y todas deben estar basadas en hacer, en hacer en movimiento.

La acción como base del proceso… por ambas partes.

Las oportunidades llegan cuando empieza la acción, tarde o temprano, llegan… pero siempre fruto del movimiento y de haber pasado a la acción.

Es muy importante poner en el centro de la acción, de la investigación, a las empresas o los clientes con los que queremos trabajar. Conocerlos, comprenderlos, saber lo que quieren, lo que necesitan (incluso si no lo saben). Modificar el lenguaje, nuestra comunicación, las palabras que útilizamos, cómo las utilizamos, dirigirnos siempre a ellos y no a nosotros mismos.

El mejor planteamiento que podemos hacer sobre comunicación en la búsqueda de empleo es quitarnos del centro, ceder el protagonismo y poner a las empresas y los clientes en el centro de nuestro lenguaje. Es un matiz, te puede resultar insignificante pero va a marcar la diferencia.

Contexto

Soy muy consciente de que el contexto, las circunstancias, la disponibilidad, la inmediatez, las necesidades y muchos otros condicionantes marcan cualquier proceso de orientación.

Lo que tengo claro es que el ORIENTAR y acompañar en un proceso de desarrollo profesional es mucho más que hacerte el CV, dar listados de ETT´s, inscribirte en una oferta o aconsejarte que para participar en un proceso de selección concreto tu CV, en papel, no sirve de nada y sí tener una red de contactos fuerte en LinkedIn o demostrar tu profesionalidad a través de un Blog.

Las acciones puntuales existen e incluso son procedentes en según qué casos pero un proceso es otra cosa. El profesional de la orientación debe saberlo y la persona usuaria también.

Propuesta de Valor

La propuesta de valor del profesional de la orientación y el desarrollo profesional tiene que contemplar asesoramiento, evaluación, diagnóstico, propuesta de acciones y acompañamiento en los apartados que he ido describiendo (seguro que se te ocurren muchos otros).

Esta es mi visión de la labor que se debe acometer cuando nos comprometemos a iniciar un proceso de orientación.

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