El pasado 9 de mayo mi compañera Patricia Vázquez y yo participamos en el Espacio Knowmad 2018, #EKHuelva18 para los amigos/as, con una ponencia que titulamos ¿Desaprendiendo la Orientación? Orientación Profesional en el siglo XXI.

Esta es la versión extendida de lo que allí contamos.

La situación del mercado laboral, los recursos humanos y el contexto en el que nos movemos hace tiempo que han cambiado y lo han hecho radicalmente.

El convencimiento de que esta realidad no admite discusión es el punto de partida desde el que tenemos que cimentar una nueva forma de hacer las cosas en Orientación:

 

Orientación Profesional en el siglo XXI.

¡Ojo! No se trata de aniquilar la Orientación tal y como la entendíamos antes, se trata de adaptarla a los tiempos en los que desarrollamos nuestra actividad laboral, a los tiempos en los que las personas que atendemos buscan oportunidades.

«No es una época de cambio, es un cambio de época.» Leonardo Da Vinci

No es que todo haya cambiado pero sí que todo ha evolucionado… y lo más importante lo va a seguir haciendo a un ritmo vertiginoso.

 

  • Como profesionales tenemos que ser los primeros en experimentar las estrategias para que cualquier intervención surja de nuestra propia experiencia. De otro modo, estaremos hablando en teoría y desde la teoría es muy difícil, y hasta contraproducente, poder pasar a la acción.

“No hay nada más poderoso que contar algo que hayas vivido” Guillem Recolons.

  • Debemos impregnarnos del espíritu y la mentalidad knowmad. Desaprender para volver a aprender tantas veces como sea necesario, compartir información y conocimiento, crear sinergias, adaptarnos a diferentes contextos, aprendizaje permanente y manejo de las nuevas tecnologías. Hay que ser valientes para poner en práctica esta filosofía.

Como profesionales de la orientación, nos debemos a las personas que atendemos y tenemos que aprender y desaprender tantas veces como sea necesario para ofrecerles una visión actualizada en todo momento.

Pararse significa quedarse atrás, algo fatal para cualquier profesional pero peor aún para quienes trabajamos con personas.

¡No podemos permitírnoslo!

  • Las relaciones laborales también han evolucionado, no se trata de que nos parezca más o menos justo, es una realidad en la que tenemos que saber movernos. Hoy día se puede trabajar por cuenta ajena, ser autónomo, empresario, freelance e incluso saltar de una modalidad a otra según los proyectos en los que participemos.
  • Nuestra empleabilidad es un tesoro y hay que cuidarla como tal. Tenemos que entenderla como la capacidad de encontrar un empleo, en cualquier momento. Hay que tenerla siempre a punto, el objetivo no es sólo alcanzarla es mantenerla a lo largo de nuestra vida laboral. Da igual si te dedicas a la orientación o estás en búsqueda de oportunidades, estas preguntas siempre tienes que tenerlas presente:

          * ¿Eres empleable?

          * ¿Piensas siempre como si estuvieras buscando empleo?

  • Donde el autoconocimiento te lleve… Esta frase recoge muy bien el punto de partida de cualquier proceso. Tenemos que cimentar los procesos de orientación en el autoconocimiento y el autoreconocimiento. Ayudarles a poner en valor su talento. Atrás quedó la época de potenciar las carencias, hay que conocerlas, convivir con ellas y mejorarlas cada vez que haya una oportunidad pero el proceso tiene que pivotar en el TALENTO, en lo que se te da bien.

Otro planteamiento nos llevará a la producción en masa de profesionales sin mucho que aportar, de Marca Blanca y ¿sabéis que pasa con estos profesionales? Pues que son fácilmente sustituibles… lo mismo me da que me da lo mismo.

En la diferenciación está uno de los puntos claves de lo que os estamos contando:

* Si eres profesional de la orientación… ¿la trabajas con las personas?

* Si no lo eres… ¿trabajas tu propia diferenciación?

* Si eres profesional de la orientación…¿trabajas tu propia diferenciación?

¡Eres mucho más que tu currículum o lo que has estudiado! Hay que pasar de la titulitis a un enfoque de desarrollo de competencias.

  • Propuesta de valor. Este concepto es muy importante, clave, y puedes llamarlo como quieras pero ten en cuenta que hay que dotar a las personas de las competencias necesarias para que puedan contar en cualquier contexto, no lo que son, sino lo que saben hacer, los problemas que son capaces de solucionar, el valor diferencial que tienen como profesionales. A veces, puede ser algo tan sutil como el estilo.

Profesionales de la orientación somos muchos y muchas pero ninguno tenemos el mismo estilo, este puede ser un buen punto de partida para entender el concepto.

  • Por esos motivos te contratan las empresas o cuentan contigo para los proyectos… no porque tengas este u otro título.Una vez identificado el talento y articulada la propuesta de valor… es el momento de pasar a la ACCIÓN. Tenemos que trabajar con estrategias adaptadas al momento y a las herramientas que tenemos a nuestra disposición.
  • » Planifica pensando en grande pero lleva a cabo tu estrategia actuando en pequeño
  • Pon nombre y apellidos a tus objetivos, no puedes perder el tiempo ejecutando acciones que no responden a un fin concreto.No sólo debemos adaptarnos, es imprescindible anticiparnos, trabajar la proactividad, ser proactivos/as y no parar de movernos nunca. Convertir la búsqueda activa de empleo en búsqueda proactiva de empleo y oportunidades.

¡ Anticipacion, Adaptación y Acción!

  • Hoy más que nunca tenemos que poner énfasis en el proceso. Porque el proceso, que debe ser continuo y no parar nunca aunque se encuentre empleo, será el que nos aporte valor como profesionales y nos ayude a mantener nuestra empleabilidad a punto. No olvidemos que el proceso es lo único que depende exclusivamente de las personas que buscan empleo.

Si miden sus acciones sólo por el resultado, se centran en lo que está fuera de su control y eso revienta cualquier proceso.

  • No se trata de esprintar… hablamos de una carrera de fondo en la que acompañaremos a las personas sólo en una parte del camino, motivándolas y animándolas a seguir. Hay que poner todas las energías en ello.

Tenemos que dotarlas de las habilidades necesarias para que sean autónomas.

  • Es importante que las personas se comprometan con su propio proceso. Es fundamental que lo sientan como algo propio. Ser capaces de hacerles ver que las excusas son sólo eso… excusas que no te permiten avanzar.

«Una mentira en dos palabras: No Puedo.» Joaquín Sabina

  • Debemos propiciar espacios colaborativos, ayudar a que se cree inteligencia colectiva para que los procesos de todas las personas implicadas se enriquezcan. Darle un vuelta a cómo planteamos las intervenciones grupales, hacerlo con el convencimiento de qué las aportaciones cruzadas harán que todos crezcan, esto hay que saber propiciarlo, dar pie a que ocurra. Los grupos son poderosos y facilitadores.
  • Los recursos humanos y el reclutamiento han cambiado, ya no sólo habitan en los portales de empleo… ahora están en todas partes. Cualquier contexto es un buen momento para mostrar nuestra profesionalidad.

¿Creéis qué en las redes sociales no se consigue empleo?

Puede que directamente, y como lo entendemos tradicionalmente, no pero te permiten mostrar qué tipo de profesional y de PERSONA eres, tus valores, tus principios, cómo te desenvuelves, cómo te relaciones y… ¿sabéis qué?

Las empresas contratan PERSONAS no perfiles en LinkedIn.

  • Está claro que tenemos que mostrarnos, luchar contra nuestros miedos y creencias limitantes, y mostrarnos al mundo, mostrar cómo hacemos nuestro trabajo, como nos relacionamos, qué clase de profesional somos y qué estilo tenemos.

Tienes que ser el mejor profesional posible, tienes que contarlo y contárselo a las personas que potencialmente podrían pagarte por ello.

  • ¿El Cv ha muerto? Rotundamente no, para bien o para mal todavía se sigue utilizando pero ya no es suficiente, es muy limitado y no nos permite mostrar cómo hacemos las cosas, sólo refleja lo que somos o lo que hemos sido.

El complemento perfecto es el denominado CV social, está compuesto por:

* la actividad en la red (redes sociales y profesionales, blog y demás plataformas),

* las relaciones que seamos capaces de generar (fuera y dentro de la red) y

* la reputación que nos avale fruto de nuestra actividad y de nuestras relaciones.

  • Comunicación total o comunicación multicanal. Estamos comunicando constantemente, en todo momento incluso cuando no decimos nada estamos comunicando. Esta competencia que siempre ha sido muy importante se ha convertido en una de las claves del nuevo paradigma. Emails, redes sociales, whatsapps, eventos, entrevistas, CV. Es clave saber comunicar bien nuestro mensaje, en cualquier canal y saber adaptarlo a quien lo escucha y al canal que estemos utilizando en cada momento.

Es importante al comunicar hacerlo con alegría, emoción y coherencia. La coherencia dota a los profesionales de autenticidad y credibilidad y el mercado busca personas auténticas, creíbles y positivas.

¿Estamos trabajando esto en Orientación?

  • Como decíamos antes… se contrata a PERSONAS. Por eso debemos cultivar una red de contactos en la que primen las relaciones, con autenticidad. No se trata de acumular contactos, se trata de poner en juego nuestras habilidades sociales y tener vía directa con potenciales empleadores, colaboradores o profesionales con los que crear sinergias y poder crecer y enriquecerse mutuamente.

En definitiva pasar de una red de contactos a una red de relaciones. Es complejo, es una tarea a largo plazo y requiere planificación y paciencia (proactiva).

  • Para todo lo que os venimos contando el 2.0 está muy bien y nos abre un campo de posibilidades prácticamente infinito. Pero lo que de verdad deja huella, lo que de verdad marca, donde se consiguen las oportunidades y se realizan contrataciones es en el “cara a cara”, en el 1.0. Si perdemos esto de vista todo pierde su sentido.
  • Para movernos por este contexto tan incierto necesitamos incorporar, a nuestras estrategias y a las de las personas con las que trabajamos, creatividad y para eso necesitamos cuestionar las formas en las que se han hecho las cosas anteriormente, tener atrevimiento, arriesgarnos y vecer miedos y creencias limitantes.

¿qué puedes perder si lo que has estado haciendo hasta ahora no ha funcionado?

  • En orientación no podemos estar ajenos a las nuevas tendencias en el desarrollo de personas: psicología positiva, inteligencia emocional, coaching, mindfulness, programación neurolingüística, metodologías inductivas etc. Nuestra inquietud profesional y de mejora tiene que ser continua. Estamos en modo Beta Permanente siempre…

¿estás dispuesto/a a seguir aprendiendo?

  • Todos y todas necesitamos referentes, si queremos crecer y mejorar debemos “aprender de los mejores”. Son una fuente de crecimiento tremenda como inspiración y nos permiten crecer viéndolos crecer a ellos y a ellas.

¿Sabéis quiénes son a veces la mejor fuente de aprendizaje? Las personas con las que trabajamos y a las que atendemos.

  • No podemos trabajar sólo a demanda. Es evidente que tenemos que atender las demandas individuales de las personas con las que trabajamos pero, si iniciamos un proceso de orientación, tenemos que ir más allá y ser capaces de diagnosticar.

Tenemos que crear el clima necesario para que confíen en nuestro criterio como profesionales. Esto no es incompatible con la toma de decisiones autónoma de las personas… otro factor importante y poco novedoso.

  • Nada de esto tiene sentido si no tenemos verdadera vocación por lo que hacemos, es muy difícil moverse en estos planteamientos si no estamos comprometidos con nuestra profesión.
  • Para acabar hay que dejar claro que los procesos de orientación son individualizados, se trabaja con personas que tienen emociones, circunstancias y una mochila cargada de vida… así que estas claves hay que pasarlas por el filtro de la adaptación y tener claro qué y cuándo se puede poner en práctica con según qué personas.

 

Esta es la presentación que utilizamos, esperamos que os sea de utilidad:

 

 

 

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