Asistir a eventos es algo que te acompañará toda tu vida laboral, si no lo tienes claro ya va siendo hora de que empieces a tomar conciencia de ello… es una de las claves para tu mejora como profesional.

Estos eventos te van a reportar dos cosas muy importantes: personas y aprendizaje. De esto va la historia… de conocer gente y establecer relaciones y de no parar de adquirir conocimientos.

No es fácil, no es imposible, lo necesitas.

No se trata de ir porque si, hay que elegir a dónde vas y hacerlo con un mínimo de preparación.

Me estoy convirtiendo en el pesado de la estrategia pero es que veo continuamente como se hacen muchas cosas sin un mínimo de sentido común, como pollos sin cabeza y sin tener en cuenta “los cuatro detalles” que determinan que no sea una pérdida de tiempo.

Os voy a contar lo que, para mí, son “los cuatro detalles” a tener en cuenta para ser un eventista top (lo sé… no existe, me lo he inventado… pero me has entendido, ¿a qué si?).

Antes de ir

En primer lugar, hay que elegir si el evento merece la pena. Para esto, lo primero a tener en cuenta es la temática: ¿me interesa? ¿lo necesito? ¿amplia mis conocimientos? ¿los actualiza? ¿me abre nuevas perspectivas?

Si has respondido si a algunas de estas cuestiones puedes pasar a la segunda fase: ¿quién participa? 

Si conoces al(a) ponente ya puedes hacerte una idea de lo que te vas a encontrar y si no tienes referencias toca investigar. Un evento puede ser interesante o no por el simple hecho de quién participe. Mira su LinkedIn, su blog… lo que sea que me de una idea del profesional que voy a descubrir allí. Me he encontrado con profesionales que participan en eventos sobre Empleo 2.0, por poneros un ejemplo, y que no tienen sus redes sociales y profesionales a punto… y he pensado… “¿de verdad? No me inspiran confianza, prefiero no ir.”

Cuidado con l@s teóricos ¡son peligrosos y están armados!

Cuando analices participantes incluye a oyentes, lo mismo no te interesa demasiado la ponencia pero si desvirtualizar a esa persona con la que llevas tiempo en contacto.

Con estos ingredientes ya puedes decir si te merece la pena invertir tu tiempo e incluso tu dinero, si no es gratuito, en asistir al evento.

El evento

Ya estás allí. Ha llegado el día y lo ideal es que no llegues muy justo de tiempo. Si llegas antes de que empiece tienes la posibilidad de coger un buen sitio, no es necesario ponerte en primera fila (repito no es necesario ponerte en primera fila), pista: si pone reservado casi con toda seguridad no sea para ti.  Llegar con tiempo te permitirá charlar con las personas que vayan llegando, esto no es obligatorio pero recuerda que conocer gente y establecer lazos es uno de tus objetivos.

Hoy día casi todos los eventos tienen un hashtag, hazte con él y ayuda a retransmitir el evento, forma parte de la comunidad. ¡Ojo! Esto es un complemento, el objetivo principal no es ir a twittear… o si… tú sabes cuál es tu objetivo. A mi me costaba al principio pero os puedo decir con orgullo (mamá lee esto) que hoy día tengo cierta capacidad para aportar en Twitter y no perderme nada de la esencia de lo que allí se está contando… si hay nivel no habrá mil diapositivas y después de que veas la diapositiva (si es que la hay) puedes escuchar y poner algún tweet de vez en cuando.

Una vez que empiece debes activar el modo “Bob Esponja” e intentar absorber todo lo que te brinden, prestar atención y abrir tu mente… disfrútalo. Puedes coger algunas ideas clave en un papel… o twitearlas.

Tendrás tiempo para conocer gente y relacionarte, probablemente habrá un descanso y seguro que también hay un espacio para ello cuando acabe el evento. Aquí las habilidades sociales son muy importantes, sácalas a pasear, pon tu mejor sonrisa y relaciónate… un comentario inteligente, un chascarrillo con gracia (he pensado si escribir o no esto pero confío en ti… no me falles) y sobre todo nada de tener vergüenza y mucho de tener respeto.

Es importante que tengas clara cuál es tu propuesta profesional y qué te hace un profesional con el que es ínteresante estar en contacto. A ver si se te va a presentar la oportunidad y lo único que vas a hacer es pedir trabajo, no es el momento, allí no.

Personas a las que respeto y admiro mucho hablan, en varios post que he leído, de tener una tarjeta de visita siempre a punto. Yo nunca la he utilizado, nunca la he tenido, no te voy a mentir… pero os dejo aquí esta opción porque, para que nos vamos a engañar,  a ver si va a ser verdad que son necesarias y se me va a quedar fuera de esta completísima guía.

Después de ir

Como te dije al principio: personas y aprendizaje.

Personas: refuerza los lazos y los contactos nuevos que hayas hecho, envíales un email  o una invitación a LinkedIn con una nota recordando que os habéis conocido en el evento, escribe un post en tu blog, o en Facebook, con tus impresiones o con alguna reflexión sobre lo que te ha parecido. Recuerda que tienes que convertir contactos en relaciones, las habilidades relacionales que tengas a partir de ahora lo harán posible… hablar con criterio e inteligencia sobre lo que allí pasó siempre será positivo… incluso si estás recién graduad@.

Aprendizaje: pon en orden todo lo que has aprendido, prioriza los contenidos que puedas interiorizar y añadir a tu bagaje. Si tienes un trabajo como el mío, orientación y formación, también tienes la posibilidad de transferir ese conocimiento a otras personas y recuerda, pon siempre en valor a l@s profesionales que te lo han transmitido… recomiéndalos.

Algunas recomendaciones

  • ¿Y si intentas pasártelo bien? Me refiero a relajarte y pasar un buen rato, es la mejor manera de que todo fluya y puedas comportarte como una persona normal. Si cuando piensas en pasártelo bien se te viene a la cabeza la boda de tu prima en la que acabaste con la corbata en la frente… olvida esta recomendación.

  • Come y bebe con moderación. Puede que te encuentres con un coffee break en el descanso o con una cervecita al acabar… aquí 2 recomendaciones: intenta desayunar algo en casa y mentalízate para comer algo después… no está pensado para darte de desayunar o para darte de comer, más bien se trata de que el networking sea más relajado en este ambiente. Reconozco que este punto a mi me ha costado, hablo desde la experiencia, así que moderación por favor… que nos conocemos.

  • Si tienes sólo un minuto… o dos… nos es mejor utilizarlo para intercambiar unas palabras que para hacerte una foto… el fenómeno fan está bien pero que no se te vaya de las manos. Acaba el evento, tienes 200 fotos y no has cruzado una palabra… hay tiempo para todo.

  • No empujes. A lo mejor no es políticamente correcto decirlo pero algún que otro empujón o pisotón me he llevado… así que calma, en la gran mayoría de los casos l@s ponentes son gente cercana y que no tendrán problemas en atenderte, firmarte su libro o intercambiar unas palabras. Recuerda: con criterio y una pizca de inteligencia.

  • Me gusta esta frase (seguro que la has escuchado): “Olvidarán lo que hiciste, olvidarán lo que dijiste pero nunca olvidarán lo que les hiciste sentir”. Esta frase y hablar de eventos sólo tiene un final posible: mi amiga Aurora Ruíz Gómez… te dejo deberes… investiga y sabrás a qué me refiero.

Si se te ocurre algún consejo o recomendación que me ayude a convertir esta guía de bolsillo en “La guía definitiva para asistir a eventos“ comenta el post y tu nombre quedará vinculado a ella para siempre… se ruega seriedad 😉.

 

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